En Ecuador existe una parte de la economía que no aparece en los salarios, no pasa por las cuentas bancarias y tampoco se refleja directamente en el dinero que las familias reciben cada mes. Sin embargo, su aporte al bienestar de millones de personas es enorme.

Se trata de la denominada “economía invisible”, un conjunto de bienes y servicios que los hogares consumen sin realizar desembolsos en efectivo y que, según los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares analizados por Marco Espinosa Mina, doctor en Administración de Empresas y docente universitario, representan una pieza fundamental para entender la verdadera situación económica de los ecuatorianos.

Los datos muestran que el ingreso corriente no monetario equivale al 21,7% del ingreso corriente total de los hogares del país. Traducido a cifras concretas, este componente alcanza los $1.345 millones mensuales o $16.140 millones al año a escala nacional.

Detrás de este porcentaje se encuentran elementos cotidianos que muchas veces pasan desapercibidos en los análisis económicos tradicionales: vivir en una casa propia o cedida por familias o amigos, recibir ayuda de familiares, acceder a bienes entregados por instituciones o contar con beneficios laborales en especie.

Vivir en casa propia o cedida también genera ingresos: el ahorro invisible que sostiene a miles de hogares
El análisis revela que la principal fuente de ingreso no monetario es la vivienda propia o cedida.

Del total de ingresos no monetarios registrados en el país, el 50,9% corresponde al denominado valor imputado de la vivienda. En términos simples, se trata del beneficio económico que obtiene una familia por habitar una vivienda propia o una casa que le ha sido prestada, evitando el pago mensual de un arriendo.

Aunque este beneficio no implica una entrada de dinero, sí representa un ahorro real que mejora la capacidad económica del hogar. (La Hora)

Fecha: 2026-07-03